Antes un gol se gritaba y listo. Ahora se grita, se mira de reojo al árbitro y recién cuando nadie corre hacia el monitor uno se anima a festejar en serio. Ese cambio tiene nombre: VAR. Pero, ¿qué es exactamente el VAR y hasta dónde puede meterse en un partido?
Qué significa VAR
VAR son las siglas en inglés de “Video Assistant Referee”, es decir, árbitro asistente de video. Es un sistema que permite revisar jugadas polémicas con la ayuda de repeticiones en video, para corregir errores claros del árbitro principal.
Detrás hay un equipo de árbitros mirando el partido desde una sala llena de pantallas, con acceso a todas las cámaras del estadio.
Para qué se usa
El VAR no interviene en cualquier jugada. Está pensado solo para revisar cuatro tipos de situaciones decisivas:
- Los goles: para chequear si hubo una infracción, offside o mano en la jugada previa.
- Los penales: para confirmar o descartar si corresponde cobrar penal.
- Las tarjetas rojas directas: para revisar expulsiones.
- Los casos de identidad equivocada: cuando el árbitro amonesta o expulsa al jugador incorrecto.
La idea es que el VAR corrija “errores claros y manifiestos”, no que arbitre el partido entero.
Cómo es el proceso paso a paso
Cuando ocurre una jugada dudosa, el VAR la revisa desde la sala. Si detecta un posible error grave, le avisa al árbitro principal. Ahí pueden pasar dos cosas: que el árbitro acepte la corrección directamente, o que vaya al costado de la cancha a mirar la jugada él mismo en un monitor. A eso se le llama “revisión en el campo”. Después de verla, toma la decisión final.
Importante: la última palabra siempre la tiene el árbitro principal, no el VAR.
Por qué genera tanta polémica
Aunque su objetivo es hacer el fútbol más justo, el VAR es un imán de discusiones. Algunos motivos:
- Los offsides milimétricos: goles anulados por centímetros que cuesta ver a simple vista.
- La interpretación de las manos y los penales: el video muestra la jugada, pero decidir si fue falta sigue siendo subjetivo.
- El tiempo de las revisiones: a veces cortan el ritmo del partido y enfrían el festejo de un gol.
Lo bueno y lo malo
Del lado positivo, el VAR corrigió muchos errores groseros que antes definían partidos de manera injusta. Del lado negativo, no eliminó la polémica: la trasladó. Antes se discutía si el árbitro vio bien; ahora se discute cómo interpretó el video. En el fútbol, parece, la discusión nunca se termina, y quizás eso también sea parte de su encanto.

