Los apodos de los clubes del fútbol argentino y de dónde vienen

Preguntale a cualquier hincha por qué a su club le dicen como le dicen y, te lo aseguro, te va a contar una historia. Los apodos de los clubes del fútbol argentino no son un adorno: son barrio, inmigración, cargadas que quedaron pegadas y anécdotas que sobrevivieron generaciones. Vamos a rastrear de dónde salen los más famosos.

Boca: Xeneize y Bostero

A Boca se lo conoce como “Xeneize”, que quiere decir genovés en dialecto ligur. La razón está en La Boca, el barrio que a principios del siglo XX se llenó de inmigrantes italianos, muchos llegados de Génova. El otro apodo, “Bostero”, tiene un origen menos elegante: cerca de la cancha había una fábrica de ladrillos cuyos hornos se alimentaban con bosta. Empezó como cargada rival y el hincha terminó usándolo como bandera. Muy argentino, eso de dar vuelta el insulto.

River: Millonario y Gallina

“Millonario” viene de los años 30, cuando el club pagó cifras que para la época eran una locura y armó equipos de figuras. Lo que arrancó medio despectivo terminó como sello de grandeza. Con “Gallina” pasó al revés: es una cargada que nació después de una eliminación dolorosa en una final internacional, y quedó como símbolo de “temblor” en los momentos calientes. Cada Superclásico la vuelve a poner sobre la mesa.

Los otros grandes

Racing es “La Academia” por el estilo prolijo y de buen juego de sus primeros equipos profesionales: se decía que enseñaban a jugar. Independiente carga dos: “El Rojo”, por la camiseta, y “El Rey de Copas”, por su historia enorme en el plano continental. Y San Lorenzo es “El Ciclón”, por lo arrollador de sus equipos históricos, y “Los Cuervos”, en referencia a la sotana negra del cura que empujó la fundación del club.

Cuando el apodo nace de una anécdota

Acá está lo más jugoso, porque muchos apodos salen de una historia puntual:

  • Estudiantes es “Pincharrata” por un vecino del barrio que, dice la leyenda, se ganaba la vida pinchando ratas.
  • Newell’s (“La Lepra”) y Central (“Los Canallas”) comparten origen: se organizó un partido a beneficio de un leprosario, Newell’s aceptó jugarlo y Central se negó. De un gesto solidario nació una de las rivalidades más picantes del país.
  • Vélez es “El Fortín”, por lo difícil que era ganarle en su cancha.
  • Gimnasia es “El Lobo”, ligado al barrio del Bosque, en La Plata.

El apodo como identidad

Hay algo muy nuestro en todo esto: el apodo aguanta cualquier cosa. Nace de una burla, el hincha lo adopta, lo canta en la tribuna y lo termina cosiendo a la camiseta. En el fútbol argentino, cómo te dicen dice tanto de tu club como los títulos que ganó. Por eso, la próxima vez que escuches “dale Xeneize” o “vamos Academia”, ya sabés que atrás hay un siglo de historia.